La entrega de víveres llegó a su destino final después de muchos obstáculos

martes, 14 de diciembre de 2010

image
Con el apoyo y solidaridad de la Comunidad costeña de la Guadalupe Carney, la ayuda humanitaria, para los hermanos del bajo Aguan llegó a feliz término.

Redacción / EL LIBERTADOR
Guadalupe Carney / Trujillo, Colón .La lluvia es incesante los baches son enormes,  son las seis de la tarde, sin embargo para los organizadores de las 35 libras de las solidaridad, esto no es un obstáculo para llegar a este sector para repartir las provisiones que fueron equitativamente distribuidas en el plantel de la cooperativa San Isidro de la Ciudad norteña de Toco Colón.
Lo que el lector no se imagina es la solidaridad que existe en el sector, la gente lo atiende como si lo conociera de siempre, al entrar a la aldea que lleva muy bien el nombre del Jesuita que los dejo preparó para la lucha social, el viento delicioso que aquí se respira coincide con la calidez del pueblo Guadalupano.
La labor de entrega fue todo un éxito, a pesar que la población vive custodiada día y noche por miembros del ejército que se han tomado el parque central de la aldea justamente en frente de los albergues que cobijan los desalojados por los guardias de Miguel Facussè y la policía Nacional, el día jueves de este mes en los sectores del margen izquierdo del río Aguán específicamente en los asentamiento de paso Aguán y la comunidad de panamá.

El trabajo comandado por este medio de comunicación, no hubiera sido un éxito sin la ayuda de los que confían en EL LIBERTADOR, además de el colectivo plaza la Merced, que designó a José Enrique Flores, Clarence  A. Ford, Rafael  Martínez y Héctor Núñez, que sin pensarlo dos veces se pusieron a la disposición de todos los trabajos que se hicieron para llegar a este lugar.
Sin necesidad que el agradecimiento salga de sus labios, es suficiente ver los ojos  de cientos de niños, mujeres y hombres, quienes manifiestan su impotencia al recibir ayuda, porque según su versión ellos son capaces de sostener una familia, pero por falta de un pedazo de tierra es imposible realizar el trabajo de producción de granos básicos para sostener sus familias.
Además este trabajo contó con la colaboración de Doña Esly  Banegas ,presidente del Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario de la zona (SITRAINA), quien presto el vehiculo para trasladarnos hasta este lugar.
Fuente : El Libertadorr

0 comentarios: